Cuando los trigos encañan y están los campos en flor, vuelve a brotar de entre el asfalto una constelación artística, que nos invita a curiosear, polinizando en nuestra deriva la cultura del entorno. Vuelve CreaVA26, en plena explosión de la primavera creativa, con propuestas locales que nos hablan de habitar paisajes y contradicciones, de la monumentalidad inesperada y la potencialidad de lo frágil. Lo perdido, las distopías y la dura cotidianidad subyacente conviven con la memoria, lo imaginario y lo indomable en trece exposiciones, una performance de danza, dos de arte sonoro y una sesión de cine, involucrando en esta edición a 25 artistas y decenas de estudiantes.
‘Las flores son caminos’ con dibujos y pinturas de Rut Pedreño -en MUVa - Museo Universidad de Valladolid- y ‘Mystic Wild Australia’ con ilustraciones de Paula Pellicer -en Cascanueces- nos conducen por la variabilidad del paisaje natural, a través de la flora y fauna de dos entornos en las antípodas (geográficamente y en su enfoque): Castilla y Australia se entremezclan con fantasía y misticismo cada una a su manera, para mostrarnos desde el pequeño micro-oasis de las flores plantadas y espontáneas de la llanura en las obras de Rut, hasta la inmensidad inefable de lo exótico y salvaje en plena selva milenaria en las de Paula. Además, nos acercamos a la naturaleza urbana, ‘A la orilla del río’, para demostrar «la belleza de habitar el interior» de la España vaciada, con el Pisuerga como escenario para un concierto íntimo de Los Pintores que dejará como huella una ofrenda floral, gracias al soporte técnico y la energía verde de Sol en la Música, que este año se suma a nuestras colaboraciones.
Ana Cubero -en Estudio Gazapo- profundiza en ese viaje hacia la interioridad orgánica y metafórica, con la fruta del deseo, la energía y la fertilidad, hecha arquitectura hilada: la granada del poeta ‘Sayat Nova’ en escala gigante invita con su presencia entre lo terrenal y lo espiritual, en la que lo textil se hace carne, a habitar su superficie. Justo al contrario que el territorio frágil e inestable, atravesado por huellas, tensiones y restos de los grabados, trazos y procesos de Ana Alonso -en Espacio Galatea-, en el que más que vivir en una escala fuera de contexto, las figuras permanecen, resisten, soportan el espacio, configurado por la materialidad física del ‘Sedimento’ que dejan los materiales de dibujo a su paso. El expresionismo figurativo de la muestra ‘Humo y lápiz’ de Miguel Bume -en Aguarrás Estudio- también nos transporta hacia mundos que existen en el límite entre lo visible y lo soñado, recogiendo, en dos series realizadas con la técnica del fumage, tanto retratos rescatados de entre las veladuras, como futuros imaginados, inciertos, en poderoso blanco y negro. Mientras, Diego de la Rosa y Miguel Marín juegan a habitar un no lugar, en este caso el bucle ‘Entre Respuesta y Retorno: Cuerpo y sonido’, en una pieza performática de danza -con el soporte técnico de Andén 47- poblada por cuerpos que escuchan con la planta del pie, con el esqueleto, con el hueco de la boca, que cristalizan el instante en que la vibración se mueve y el movimiento vibra.
En estos tiempos, parece inevitable hablar de habitar, sin hablar de no poder hacerlo. ‘For the Fatherland and Life’, una exposición de arte textil multimedia -en Casa Museo Colón- de la letona Laura Dzerve (invitada internacional de la red CreArt 3.0) comparte, desde la misma frontera con Rusia, su mirada sobre la despoblación y crisis demográfica europea, ya no sólo como un problema económico, sino como un problema social y de desaparición de las comunidades, interpelando al espectador a reconsiderar el futuro a través de testimonios recogidos en su entorno. En la misma línea, ‘El cielo abierto’ de Miguel Gamart -en Atalaya- revela en sus fotografías el día a día en una antigua cuenca minera de León: un territorio deprimido y marcado por la crisis y el éxodo rural, en el que personas y lugares viven una transición hacia un futuro lejos del carbón o antes de éste, en un conflicto permanente de dualidades (tradición o progreso, industrialización o preservación, pasado o futuro), mientras hace una reflexión sobre el sentimiento de pertenencia, ese vínculo entre el ser humano y los espacios que ocupa.
‘UFOs y Fábricas’ de Nicolás Sancho Cuasante y Samir Thabit González -en Galerías VA- incide en esos mismos conflictos (entre industria y entorno, progreso y obsolescencia, producción y abandono), rescatando ruinas de un pasado aún presente en sus fotografías y maquetas, que ensalzan la monumentalidad involuntaria de las formas industriales rompiendo el páramo castellano, como testigos mudos que revelan tanto la racionalidad que las originó como las tensiones sociales, económicas y paisajísticas que siguen atravesándolas. Al mismo tiempo, ‘Ornamento y Delito’ de Íñigo Varona, con su material de archivo, dibujos y maquetas de detalles constructivos -en Bang & Olufsen-, investiga la desaparición de imaginarios fabriles y de vivienda obrera en la arquitectura vallisoletana de ladrillo de cara vista de los ss.XIX-XX, constatando cómo estas edificaciones ornamentadas han sido progresivamente sustituidas por edificios más racionalistas, y cómo todavía hoy están inmersas en ciclos especulativos, de abandono y deterioro, para su posterior derribo. La obsolescencia industrial y sus consecuencias sociales, específicamente la dependencia del sector automovilístico en Valladolid, está presente también en ‘Dead Horse’ de J.Sasso -en La Perecquiana-. Un falso documental sonoro con sintetizadores analógicos y digitales narra una ficción distópica sobre el hipotético abandono de Renault, dejando una estela de desempleo, quiebra, condiciones precarias y éxodo masivo, que acaba dando paso a la reconquista de la naturaleza sobre lo urbano: un resquicio de esperanza entre la miseria.
‘Una dosis por semana: dispositivos de cuidado’ de Víctor Encinas Cifuentes- en La Fontanería Crea- se mueve en ese límite de la luz entre las sombras, preguntándose cómo sostener el cuerpo. Un tratamiento médico crónico, con sus protocolos, rutinas, normativas y costes, con la sobreinformación técnica y la pérdida de control del paciente sobre el discurso médico, sirve como hilo conductor para hablar sobre los sistemas públicos de bienestar y la invisibilidad de la infraestructura del cuidado, haciendo un recorrido desde lo íntimo a lo institucional a través de fotografías, objetos, material médico, prospectos y elementos administrativos. Las propuestas en colaboración con Cine Club Casablanca, también abordan ese mundo invisible de los sentimientos y los sistemas que sostienen y socavan -ambas en la sesión de Cines Broadway-. Por un lado, ‘Madrid Mala Vida’ y ‘Panorama’ de Margo García ofrecen una visión a muchas voces, contraponiendo capas de lenguaje y géneros cinematográficos, con relatos simultáneos totalmente opuestos y a la vez paralelos, revisando en ambas piezas distintas visiones sobre las relaciones amorosas y sociales contemporáneas. Completa la sesión ‘Loquita Por Ti’ de Greta Díaz Moreau: un corto explosivo y pasional, que recrea la ternura y brutalidad del despertar de una adolescente en un pueblo castellano bajo la mirada patriarcal y la tradición, visibilizando las dinámicas de poder en la intimidad a través del imaginario rural con un toque de realismo mágico e ironía, que actúan como metáforas del doble rasero represión-expectativas sobre las mujeres.
Más allá del ciclo entre marcharse y quedarse, entre lo viejo y lo nuevo, entre amor y conflicto, Gary Leak y Bordados La Pepita nos proponen fijarnos en ‘Lo que permanece’, una muestra de obra colaborativa -en Galerías VA- que tiende un puente entre dos lenguajes: el tatuaje y el bordado. Ambas disciplinas de la aguja, unidas por la repetición y el tiempo como materia, reivindican el hacer manual y su relación histórica con el cuerpo, el gesto y los procesos lentos. También el alumnado de ambas escuelas participantes se centra en los procesos y lo colectivo. Los estudiantes del Grado en Diseño de Moda experimentan con materiales no convencionales y deconstruyen siluetas, buscando caminos hacia lo escultórico-instalativo, en las piezas que muestran en ‘Wearable Art: Creatividad que se Viste’ -en Escuela Superior de Diseño ESI-, con técnicas como tejido relleno, modelado en silicona, transferencia, macramé o bordado 3D; trabajando con papel, endurecedores, alambres, mallas, plisados y aplicaciones sobre tejidos hidrosolubles. Y desde la Escuela de Arte y Superior de CRBC celebran el arte, no solo como resultado, sino como viaje, con un recorrido por el proceso creativo a través de los bocetos, maquetas, proyectos y piezas terminadas de ‘Germen’ -en EAVA-: una exposición colectiva que refleja la búsqueda, el aprendizaje y la experimentación en disciplinas como la escultura, el diseño de interiores, el diseño gráfico, la ilustración o la conservación y restauración de bienes culturales, que quiere transmitir la vida comunitaria de la escuela como laboratorio vivo de intercambio multidisciplinar.
Como siempre, comenzamos el festival con las rutas inaugurales con artistas del 24 y 25 de abril aderezadas con las performances sonoras y de danza (pases únicos, sólo en esas fechas), a las que se suman las rutas no-inaugurales del 21 y 22 de mayo y la sesión con Cine Club Casablanca en Cines Broadway del lunes 18 de mayo, que nos irán conduciendo hacia los últimos días para ver las muestras, expuestas por toda la ciudad hasta finales de mayo.
Este CreaVA26 no sería posible sin nuestros colaboradores. Agradecemos a todos los artistas y espacios arriba nombrados su buena disposición. Gracias también al comisariado de Aitor Rollán y Alicia González en Aguarrás Estudio, de Ricardo Suárez en Atalaya, de Germán Rodríguez, Paula Higelmo Díez y Gonzalo de Miguel en Estudio Gazapo, de Vanesa Calzada en La Fontanería Crea y de Rodrigo Simón en La Perecquiana. Gracias a Leticia Martínez Madroño y Natacha Arranz de Escuela Superior de Diseño ESI y a Alejandro Antoraz de la Escuela de Arte y Superior de CRBC, por involucrar y comisariar a sus alumnos. A Juan Pardo de Andén 47, Alfonso Corral “Poncho” de Sol en la Música y Eldana Estudio por el soporte técnico. A Irune Fiz Fuertes del MUVa - Museo Universidad de Valladolid por cedernos su patio. A Javier de Cascanueces, María Requejo de Espacio Galatea y Alfonso y Juan de Bang & Olufsen por cedernos sus escaparates. A Pedro Javier Salado de Cine Club Casablanca por facilitar la sesión en Cines Broadway. A Fernando Gómez Huertas de Grupo Hache por el montaje, a nuestro fotógrafo oficial Víctor Hugo Martín Caballero por darnos imagen y a nuestro guía de Imperdible Tours, Miguel Cidoncha, por introducirnos al público. Gracias al trabajo de todas estas personas, junto al comisariado de Cless y Elena Finat y la dirección de María Mozo -coordinadora de la red europea CreArt 3.0-, podemos celebrar un año más con todos vosotros, este festival de la Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Valladolid.
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